El sol nos da energía. Simplemente, no podríamos vivir sin él. Ayuda a que sinteticemos bien la vitamina D, esencial para nuestros huesos y articulaciones. Nos da alegría, nos ayuda a regular nuestro reloj biológico y nos llena de vitalidad. Eso sí: igual que tiene múltiples beneficios, también puede tener consecuencias devastadoras. Por ello, la protección es tan fundamental. Y aunque en invierno estemos menos horas expuestos y tengamos gran parte de nuestra piel bajo capas de ropa, las radiaciones siguen impactando en ella, sobre todo en la del rostro. Y esto, a largo plazo, tiene sus inconvenientes.

Por todo esto, hoy te damos 4 razones para utilizar protector solar a diario, ¡incluso si es invierno o está nublado! Atenta:

Tu piel es para siempre

Aunque te encante lucir moreno cuando vas a la playa o te mueras de envidia cuando tu compi del trabajo vuelve de las vacaciones muy morena, recuerda: tu piel es para siempre. Más allá de las modas, debes conservarla y protegerla, para que esté sana.

Previene el cáncer de piel

Existen muchos tipos de cáncer de piel y todos ellos tienen múltiples causas. Sin embargo, muchas de ellas tienen que ver con las radiaciones ultravioletas, estrechamente relacionadas con esta enfermedad. Recuerda: las quemaduras por radiaciones UVA y UVB aumentan los riesgos de tener cáncer de piel, así que es importante prevenirlo utilizando protector.

Evita la aparición de manchas

Las manchas son una de las principales preocupaciones en belleza porque afean el tono de la piel y nos echan años encima. Sin embargo, no siempre tenemos en cuenta que el sol es el principal causante de las mismas y también que pueden aparecer en cualquier tipo de piel (incluso en las más tostadas). Es cierto: una vez aparecen, existen protocolos para tratarlas, pero antes de recurrir a ellos, recuerda eso que seguro le has escuchado a tu madre más de una vez: «más vale prevenir que curar».

Retrasa el envejecimiento

¿Sabías que el 80% de los signos de la edad están provocados por las radiaciones solares? Fundamentalmente a las radiaciones UVA, que nos afectan casi de forma continua durante todo el año. Las consecuencias de una mala exposición solar se traducen en el llamado «fotoenvejecimiento» y por ello, utilizando protector a diario, evitarás la aparición de arrugas, los daños a nivel celular, la aparición de manchas o la sequedad.