La exfoliación es una de las rutinas de belleza más importantes para tener una piel joven, suave y luminosa. Por ello la exfoliación tradicional ha dado un paso más allá, ahora la exfoliación mecánica es la que arrasa.

Los exfoliantes mecánicos se realizan con una selección de manípulos que tallan físicamente la piel con un abrasivo. Su objetivo es igualmente regenerar la piel y corregir manchas, arrugas, líneas de expresión, cicatrices y estrías. ¡Te sorprenderás con sus resultados!. Hoy te presentamos las dos exfoliaciones mecánicas que más triunfan en los centros de estética. No te las pierdas y toma nota:

Microdermoabrasión con punta de diamante

La microdermoabrasión con puntas de diamante es un procedimiento no invasivo que consiste en una microdermoabrasión mecánica mediante la acción de cabezales abrasivos recubiertos de pequeños diamantes (exfoliación) que descama, o retira las células muertas de la capa superficial de la piel.

Las puntas de diamante estimulan la regeneración celular y la producción de colágeno brindando mayor elasticidad y tono a la piel.
Se pueden utilizar tanto en el rostro como en diferentes partes del cuerpo como la espalda, brazos, codos, piernas, etc.

Se realiza con un manipulo que posee la famosa punta del diamante y que trata la piel con microcristales de óxido de aluminio o zinc a la vez que aspira las células muertas. También hace un estímulo del colágeno que provoca una disminución visible en la apariencia de las arrugas finas.

¿En qué consiste?

Como supondrás, recibe el nombre “micro” porque los microcristales de la máquina lo que hace es abrasar la superficie. Pero decir que el tratamiento de microdermoabrasión con punta de diamante mejora la consistencia, da una tonalidad más clara y rosada y un tacto mucho más suave al rostro.

El tiempo del tratamiento puede variar, pero lo normal es que dure entre 35 y 40 minutos. Y los resultados son espectaculares. Este tipo de tratamientos de belleza son muy buenos para exfoliar la piel y forzar a que haya una renovación celular.

Según nuestro tipo de piel tras una serie de sesiones (de 4 a 6) veremos efectos antimanchas y de marcas de acné y una reducción de poros de líneas de expresión, obviamente el proceso debe acompañarse con un jabón hidratante adecuado a tu piel y el uso de un filtro solar.

Ya puedes leer nuestro post: Cavitación y presoterapia: la combinación perfecta

Poliabrasión, otra opción de exfoliación mecánica

El cabezal de poliabrasión produce una exfoliación mecánica que prepara la piel en cabina y elimina las células muertas, alisándola y haciéndola más receptiva a los activos aplicados con posterioridad.

¿Qué es la poliabrasión?

Es el cabezal para la preparación de la piel en cabina. Con él se logra una exfoliación mecánica:

  • Se puede realizar, desde un suave pulido, hasta una profunda exfoliación.
  • La esteticista deberá determinar previamente:

                  – A qué tipo de piel va a aplicárselo

                 – Qué zona de esa piel requiere una mayor fricción

                 – Su acción elimina las células muertas de la piel con ayuda de las coronas que giran sobre sí mismas. Como resultado, la piel queda más lisa y mucho más receptiva                     para los siguientes pasos del tratamiento

Método de trabajo

  • Determinar el tipo de piel que vamos a tratar
  • Tensar la piel al utilizar el cabezal
  • Mover el manípulo suavemente con un ángulo de 90º
  • Para un efecto profundo, llevar a cabo movimientos lentos y tratar cada línea por separado.
  • Importante
  • No aplicar presión y mover el manípulo en una sola dirección. Tratar solamente un área pequeña primero para ver la reacción de la piel. Si no hay enrojecimiento, volver a repetir la pasada.

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