Qué bien sienta una cerveza fría durante los días de calor. Disfrutar del tiempo libre, desconectar todo lo que podamos, pasarlo bien con nuestros amigos… ¡Pero cuidado! Todos los excesos son malos. El consumo excesivo y continuado de alcohol, además de producir desagradables efectos a corto plazo, es causa de graves afecciones a largo plazo, tanto para nuestro organismo como para nuestra piel… Seguro que no te sorprende.

Los especialistas coinciden en que un alto consumo de alcohol tiene efectos en la piel que, desde luego, no pasan desapercibidos, además de afectarnos perjudicialmente a nivel hepático. Te contamos dichos efectos para que te pienses dos veces si quieres abusar de esta sustancia. ¡Toma nota y bebe siempre con moderación!

Envejecimiento prematuro

Todo cuidado que proporcionemos a nuestra piel será en vano si abusamos del alcohol, ya que su consumo sin moderación causa un rápido envejecimiento. En pieles jóvenes, el abuso de alcohol provocará que la edad parezca haber llegado mucho antes a nuestro cutis, y en pieles maduras, las arrugas se pronunciarán mucho y con más rapidez.

Vasodilatación

El consumo continuado de alcohol aumenta la red de vasos sanguíneos en el rostro, sobre todo en las mejillas y en la nariz. ¿Qué significa esto? Que aparecerán rojeces y lesiones a nivel cutáneo de tipo vascular, las famosas “arañas vasculares”. Otro efecto colateral es que los poros se dilatarán.

Fragilidad cutánea

Aunque los efectos del alcohol van más allá de la mera deshidratación, este factor es determinante. Debido a la pérdida de hidratación, nuestra piel parecerá más apagada y le faltará elasticidad, lo que la volverá más frágil y propensa a afecciones como las manchas cutáneas. Nuestra piel perderá su salud, sin importar los tratamientos que le dediquemos. ¡Di no al abuso de alcohol!

 

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