¿Estás ya de vacaciones? Si es así, ¡disfruta todo lo que puedas! Si aún no has tenido la suerte, ¡paciencia y a aprovechar mientras tanto de todo el tiempo libre de que dispongas!

Si hay algo que tienen en común los amantes de la belleza, de vacaciones o no, es la constancia: si te gusta lucir un cutis perfecto todos los días del año, ¡no abandones tus tratamientos diarios! ¿Conoces todos los pasos a seguir? ¿Temes olvidar alguno o te gustaría añadir más para garantizar una piel radiante? Pues coge papel y boli y apunta: te contamos los pasos básicos para una rutina de belleza completa e infalible MAÑANA Y NOCHE.

#1. No lo olvides: limpia tu rostro

Empecemos por el principio: por las mañanas, la limpieza facial es fundamental para eliminar cualquier impureza de nuestro rostro y garantizar que la aplicación posterior de productos sea efectiva al 100%. Conviene recordar que la rutina de belleza ha de repetirse por la noche. Por lo tanto, al finalizar el día, limpia de nuevo tu rostro como primer paso. Eliminarás todo rastro de maquillaje (¡importantísimo!) así como cualquier resto de contaminación que haya podido adherirse a tu cutis durante el día, tanto si te has maquillado como si no.

#2. ¿Tónico facial? Dile SÍ

Es normal que pensemos que tras una limpieza facial exhaustiva nuestro rostro haya quedado ya libre de cualquier impureza. Cuidado: no siempre es así, y aquí es donde entra en juego el poder del tónico facial. Este producto ayuda a eliminar las impurezas que hayan podido permanecer en nuestra cara después de limpiarla, así como los restos del limpiador o desmaquillante que hayamos utilizado. Además sirve para cerrar los poros, lograr que la piel luzca más radiante y como preparación para los tratamientos posteriores. ¿Te hemos convencido?

#3. Es el turno del serum

Si has escogido un suero para complementar tus cuidados, tras la limpieza y el tónico es el momento de aplicarlo. Recuerda que con muy poca cantidad es suficiente, pues su textura suele ser fluida y muy sencilla de extender por todo el rostro, de dentro hacia fuera. El serum que hayas escogido actuará según los activos que lo caractericen, pero otro de los muchos beneficios de este producto es que amplifica la actuación de los tratamientos que posteriormente apliques sobre tu cutis. 

#4. Contorno de ojos

Se recomienda aplicar este tratamiento antes de la crema hidratante habitual. Muy poca cantidad es lo necesario para garantizar una actuación eficaz en la zona de los ojos, y recuerda que debes aplicarlo con pequeños toquecitos de los dedos, nunca arrastrando con fuerza, pues es una zona muy delicada que merece un cuidado especial.

#5. Llegó la hora de la crema hidratante

La hidratación es un paso que jamás se te debe olvidar, sea cual sea tu tipo de piel, ¡todas necesitan hidratación, aunque pienses que no! Aplica tu crema hidratante de dentro hacia afuera e intenta evitar la zona de los ojos, que ya has tratado previamente, pues la piel de esta zona es mucho más fina y no necesita de tantos activos como los que contiene una crema hidratante normal. Si tu crema contiene factor de protección solar, te ahorrarás un paso en tu rutina diaria. De no ser así, ¡mucha atención al paso siguiente!

#6. ¡Que no se te olvide la protección solar!

En verano nuestra piel se expone mucho más a los daños que puede provocar el sol, ¿pero no es cierto que este sale todo el año, aunque esté nublado? Debes proteger tu piel de los rayos solares aunque sea de casa a la oficina, pues los efectos son igual de nocivos: envejecimiento prematuro, manchas en la piel… No te la juegues. Incluye la protección solar en tu rutina de belleza diaria y garantizarás la seguridad de tu piel.

#7. Exfoliación y mascarillas un par de veces a la semana

Le exfoliación es un paso importante para ayudar a tu dermis a eliminar las células muertas y las impurezas que puedan perjudicarle. Una o dos veces a la semana es suficiente, de lo contrario puedes dañar tu piel, ¡no abuses! Si tienes un cutis sensible, espacia la exfoliación aún más: una vez cada 10 o 15 días será suficiente.

Las mascarillas faciales, por otro lado, pueden contribuir a añadir un extra de hidratación si tu piel te lo pide. Si tu cutis sufre de sequedad, ¡no dudes en incluir una mascarilla en tu neceser!

 

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