Si lo tuyo es hacer ejercicio fuera del gimnasio, esta época del año puede resultar un poco dura debido a las bajas temperaturas y a la climatología en general. ¡Pero no tiene por qué ser tan duro! Con las precauciones adecuadas y unos conceptos básicos a tener en cuenta, hacer ejercicio al aire libre en invierno puede convertirse en una gran oportunidad para continuar poniéndote en forma.

¿Por qué continuar entrenando en invierno?

Si no te va mucho el fitness, es normal que los meses de frío te desmotiven un poco a la hora de pensar en ejercitarte al aire libre. Sin embargo, si estás acostumbrado a entrenar durante todo el año y deseas continuar poniéndote en forma, el entrenamiento en invierno no debe desmerecerse. Te podemos decir más: hay estudios que demuestran que hacer deporte con bajas temperaturas contribuye a quemar grasa con mayor rapidez.
Además, intentemos tener en cuenta también la motivación, ¡eso es lo primero! Acudir al ejercicio diario con buen humor y motivación es lo más importante. Levantarse temprano para hacer ejercicio cuando aún no ha amanecido puede ser realmente beneficioso para tu estado de ánimo. Cuando termines de hacer ejercicio y amanezca, aún tendrás todo el día por delante y te sentirás mucho más realizado. ¿No tienes tiempo o no te gusta madrugar? El ejercicio nocturno es igual de bueno. Cuando termines, dormir será mucho más sencillo y estarás más relajado.  ¿Y lo bien que sienta el calor del hogar en contraste con el frío del exterior…? ¡Que no decaiga!

Prepárate bien

Si decides entrenar asiduamente en invierno, necesitas una buena preparación. Si lo tuyo es el running, te recomendamos vestirte por capas: una capa de tejido sintético para combatir la humedad, otra más de forro polar para el aislamiento térmico y una última de material transpirable que te ayude a combatir el viento. Además, es importante que utilices guantes y gorro, al ser las extremidades las que más expuestas están al frío.

Sin embargo, si vas a realizar una actividad de alta intensidad, la recomendación es no ir demasiado recargado en lo que a ropa se refiere. El exceso de ropa durante actividades de alta intensidad puede provocar que sudes en exceso, y la piel húmeda promueve la pérdida de calor corporal, lo cual puede ser muy perjudicial.

 

Evita los extremos

Entrenar al aire libre en invierno es más que recomendable, sin embargo hay ciertas cosas que debes evitar, ¡aunque casi no hace falta que lo digamos! Si la temperatura se sitúa muchos grados bajo cero, es preferible que no hagas ejercicio. Además, trata de evitar la lluvia. Si tu rutina te impide saltarte el entrenamiento y se dan estas condiciones, ¡procura acudir al gimnasio o realizar ejercicio en interior ese día!


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