¿Vives en un estrés continuo? ¿Sientes que, a veces, no puedes dar más de ti? ¿Te falta tiempo para todo y sientes que ni siquiera tienes un momento para ti? Si te pasa esto, hay algo que no estás haciendo bien. 

Te contamos algunos consejos que te pueden ayudar para organizarte mejor, para tener más tiempo para tu vida personal y no descuidar tus labores en casa o en el trabajo. ¡Toma nota y adelante con la productividad!

#1. Di sí a planear tu semana

¿No sabes qué hacer en ese domingo vacío, sin planes? Pues te damos una idea: durante quince minutos, siéntate y organiza tu semana. Si no tienes agenda, este puede ser un gran momento para adquirir una y potenciar así tu productividad.

Trata de prever tus tareas laborales y personales de los siguientes siete días. Tenerlo por escrito te ayudará a prevenir cualquier situación adversa, a tener mucho más claro lo que tienes que hacer (¡y no olvidarte nada!) y a aprovechar mucho mejor el tiempo. Notarás que optimizas mucho más tus tareas en el trabajo y que concilias tu vida personal más fácilmente.

¿Un añadido? Puedes incluso anotar tus metas a corto o largo plazo como herramienta de motivación, e ir apuntando si las cumples o no. Además, si te relaja escribir, puedes organizar tu agenda de manera vistosa y original para que la organización sea mucho más entretenida. organizador semanal

 

#2. Lo importante eres tú

Al organizar tu semana, no olvides anotar el tiempo que vas a dedicarte a ti. Parece una tontería, pero apuntar ideas para tu tiempo libre, o simplemente planificar cuándo vas a tomarte un respiro, puede ayudarte a cumplirlo de verdad.  Lee, ve películas, medita, entrena… No olvides hacer todo aquello que te hace sentir bien.

#3. Celebra tus logros y aprende de tus errores

No te desmerezcas, no sólo hay que tener en cuenta aquello que se hace mal. De los errores se aprende, pero también hay que celebrar todo lo que se hace bien. Tus metas son tuyas, y si las cumples es porque tienes talento para ello. 

Cuando cumplas un objetivo, tómate un momento para analizar todo aquello que has empleado para conseguirlo. Analiza tus virtudes y, por supuesto, asume tus errores y crece con ellos.

#4. Optimiza tus momentos

Si te has acostumbrado a planificar tu semana, será mucho más fácil averiguar a qué le has dedicado un tiempo innecesario, e implementarlo las semanas siguientes para conseguir aumentar tu productividad.

Al final de la semana, tómate unos momentos para analizar todas aquellas tareas que te han restado tiempo, que han sido innecesarias o que, realmente, no querías llevar a cabo. Eso te ayudará a tratar de eliminarlas para momentos futuros, optimizando tu tiempo de trabajo y aumentando tus ratos libres.


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