La deshidratación de la piel es un problema que afecta a muchas personas y generalmente se da en pieles maduras.

Es un estado temporal de la piel y puede afectar a todos los tipos de pieles, tanto secas como grasas. ¿Cómo puedes saber si tienes la piel deshidratada? Si tienes alguno de estos síntomas podría ser la explicación.

  • Piel seca, apagada y sin brillo
  • Aparición de arrugas
  • Picores en la piel, rugosidad o descamación
  • Presencia de estrías en la cara
  • Tirantez en la piel

¿Qué puede causar la deshidratación de la piel?

  • No beber suficiente agua
  • Abusar de de sustancias tóxicas para el cuerpo, como el alcohol y el tabaco.
  • Falta de vitaminas por una dieta desequilibrada.
  • El uso de productos cosméticos agresivos y jabones convencionales. Algunos afectan al pH de la piel y eliminan los aceites naturales que tiene nuestra piel.
  • Condiciones ambientales extremas. El exceso de calor o de frío reduce la humedad de nuestra piel.
  • Demasiada hidratación. Aunque parezca extraño, sobrehidratar la piel puede ser contraproducente ya que debilita la barrera natural y agudiza la perdida de agua.
  • Ducharse con agua caliente ya que puede eliminar los aceites naturales de la piel.
  • Enfermedades que provocan una pérdida exagerada de agua
  • Alto nivel de estrés o fatiga
  • Determinados tratamientos farmacológicos

Ahora que sabemos las causas por las cuales la piel se puede deshidratar, ¿cómo podemos evitarlo?

  • Bebiendo dos litros de agua al día.
  • Usando una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel.
  • No uses agua muy caliente cuando te duches, prueba con agua tibia.
  • Evita el uso de cosméticos y en el caso de usarlos, no olvides retirarlos adecuadamente.
  • No abuses del sol.
  • Come de forma saludable.
  • Descansa bien.
  • También puedes optar por tratamientos estéticos que ayuden con la hidratación de la piel.